20 noviembre 2010

LIBERTAD PARA SAKINEH...una oración por su vida...



LIBERTAD PARA SAKINEH


Tiranía de ulemas mahometanos,
que centran su locura en las mujeres
sujetas bajo el yugo despiadado
de unos hombres que abusan de su fuerza,
que creen que su hombría está frustrada
si piensan, aman, lloran, diferente.

Si ellas que gestaron en sus vientres
a esos monstruos de mente despiadada,
pretenden ser iguales en derechos
intentan ser humanas, vivir libres.

Teocracia de unos dioses que no existen,
tejidos a lo largo de los siglos.
Del cobarde temor que invade al hombre,
ignorante del mundo en el que vive,
de las fuerzas que rigen la materia
instaurando unas leyes caprichosas.

Que hacen gala de la ira que poseen
con las piedras que arrancan de la tierra,
en un rito tan cruel y despiadado,
que no existe un espectáculo más bajo,
ruin, inhumano, criminal, mezquino.

No sé si matarán impunemente
sin leyes ni defensa que la amparen,
a un mártir inocente de la vida.

No sé si mañana…quizás al otro,
un orondo presidente occidental,
abrazará jocoso, rutilante, sin remilgos,
estrechará la mano ensangrentada,
del jeque, del emir, quizás ulema
que quiso que muriera apedreada,
un símbolo del caos de la tierra.


Escrito por -azpeitia-




24 comentarios:

Soy beatriz dijo...

Azpeitia, es una realidad injusta y más que cruel. Decirte, que no miro los videos, porque en general suelen ser muy duros... y me llenan de indignación e impotencia.
Gracias por estas bellas palabras, que traen este horroroso tema, para que no muera también en medio de piedras y tierra.

Un fuerte abrazo!!!

Marcos Callau dijo...

Caótico este mundo, en efecto. Esta es la cruda realidad, así como nos la muestras con estos versos. Un abrazo.

ana dijo...

Los demás países deberían unirse para evitar estas barbaridades machistas, me parece increíble que en pleno siglo XXI, sigan pasando estas cosas, sea en el país que sea.

un poema real y duro, como la vida misma.

Un abrazo

alma dijo...

Crueldad, cinismo, cobardía...
Dónde está Dios para que haga un milagro?

Indignación, impotencia....dolor.

Lola dijo...

Cada aportación significa un granito de arena que rompa esas piedras y permita salvar la vida a sakineh... Hay que seguir luchando contra estas barbaridades a las que llaman tradiciones...NUNCA MAS

La Zarzamora dijo...

Sí, libertad!!.

Besos, Azpeitia.

Amig@mi@ dijo...

Has leído "El librero de Kabul"?
Te lo recomiendo.
Se siente uno tan impotente no pudiendo hacer nada más que escribir...
Besos

Marisa dijo...

En nombre de los dioses
se permiten cometer
toda clase de vejaciones
y crímenes.

Me uno a tu causa.

Besos

AMALTEA dijo...

Sí, un símbolo del caos que se llevará la vida de Sakineh por delante y la de tantas otras mujeres enterradas por una ley infame que avanza todos lo días un poco más, entre las sonrisa y los abrazos -qué bien lo dices- de occidente.

Un abrazo.

Siberia dijo...

Te felicito por abordar algo tan duro, tan cruel pero que al ser tan lejano pocos se atreven a versar.

Un abrazo

luisa maria cordoba dijo...

Que sigan pasando estas cosas me produce impotencia y me indigna como mujer, los paises deberían hacer algo, ¿En serio no se puede hacer nada para salvar a Sakineh? este mundo está loco.
El único pecado de Sakineh es haber nacido mujer.
Un abrazo Azpeitia.

Antonio Herrera dijo...

Ojalá tus versos remuevan las conciencias ofuscadas por una religiosidad mal entendida.

Abrazos.

Galeote dijo...

Todas las religiones, desde que el mundo es mundo, tienen su largo y penoso lado oscuro, pero ésta se lleva la palma.

Me uno a tu palabra.

Saludos Azpeitia.

Marisol dijo...

Ojalá que esta hermosa muchacha no muera de manera injusta.
Es increíble que esta cosas sigan sucediendo. :-(
Te dejo un cordial saludo.

ISABEL MIRALLES dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Es una vergüenza que ningún gobierno del mundo levante su voz y haga cumplir los Derechos Humanos. ¿Hasta cuándo las mujeres deberán soportar tanta ignominia y tanto dolor? Como mujer que soy, me siento unida a ellas.

No soporto ningún sistema fundamentalista, venga de donde venga. ¡Ya basta!

Gracias amigo, por el poema.

Un abrazo.

Pentrova dijo...

HOLA,ES UN PLACER LLEGAR A TU BLOG COMO UNA SOMBRA...PERO DEJANDO HUELLA,JAJA TU ESCRITO DIGO ES DE PUBLICARSE EN TODOS LOS DIARIOS Y REVISTAS,Y QUE LO LEEAN TODOS LOS IMPLICADOS ES MUY TRISTE LO QUE PASA EN NUESTROS TIEMPOS PERO LO MAS TRISTE ES QUE NO SOLAMENTE EN LOS PAISES DE TRADICIONES TAN MESQUINAS SINO EN TANTOS PAISES,GRACIAS POR PUBLICARLO.TE MANDO UN ABRAZO.

Terly dijo...

Me uno a tu impotente grito de dolor y reclamo de nuestros gobernantes una respuesta adecuada. No soy gobernante y por tanto no se cual debería ser la respuesta pero ellos que lo son tienen el deber de saberlo.
Un abtazo

Ktana dijo...

Injsuto , claro que es, no entendemos la mentalidad de los orientales , a menos qu vivas allí...aun así será incomprensible e injusto.¿Cómo defender a las miles de niñas que se les hace hablación? ¿como protegerlas? ....el unico país que algo ha hecho es Brasil, el resto ....ahi estan esperando .

Patricia dijo...

Hola amigo!
Regreso al mundo bloguero y paso a saludarte!! (y emebelezarme en tus poemas)
Si y si si! protestemos en contra de la violencia disfrazada de religion!
besos,

Silvia Meishi dijo...

Hola Azpeitia:

Vengo a darte las gracias por tu visita y por tus palabras.
Me ha gustado mucho tu blog, te seguiré leyendo.

Un abrazo

RECOMENZAR dijo...

Fascinante texto salido de tu alma de poeta.Desde el otro lado de la Luna te dejo un beso

Anónimo dijo...

Great information! I’ve been looking for something like this for a while now. Thanks!

Belkis dijo...

Lastima de aquellas sociedades en donde no impera la libertad del sentimiento, donde se cometen todo tipo de aberraciones y a las mujeres no se les reconoce el valor que les corresponde.
El adulterio debería ser considerado algo personal y no judicial por lo que me uno a tu grito y también pido “libertad para Sakineh”.
Un saludo Antonio

julia del prado morales dijo...

un homenaje preciso y justo a esas mujeres que por religiòn son sometidas y explotadas. Un gusto abrazarte, Julia